El reflejo vestíbulo-ocular (RVO) o head impulse, es aquel que permite la fijación de la imagen en la retina, gracias a los músculos extrínsecos oculares, durante el movimiento cefálico. Puede ser de rotación, de traslación o de inclinación según el movimiento de la cabeza.
Prueba del impulso cefálico (MOC o prueba de Halmagyi)
Es la prueba más importante de la exploración del paciente y permite explorar el reflejo vestíbulo- ocular. Con el paciente en sedestación, se realiza un impulso cefálico brusco de 20º y una aceleración mayor a 120º/s mientras el paciente mantiene la mirada fija en un punto. Si el movimiento se realiza de manera adecuada, el movimiento ocular solo dependerá del laberinto estimulado.
Cuando la prueba es patológica, existirá un retraso en el movimiento ocular y el paciente realizará unas sacadas de corrección cuya dirección siempre será hacia el sistema vestibular sano.
Prueba de la agudeza visual dinámica
Con esta prueba se evalúa la agudeza visual del paciente utilizando la gráfica de Snellen. En primer lugar se estudia la agudeza visual estática con la cabeza parada. A continuación, se estudia la agudeza visual con el paciente moviendo la cabeza a un ciclo por segundo. Si el RVO es bueno, la agudeza visual no debe cambiar de estática a dinámica.
Si la agudeza disminuye en más de 2 líneas, el RVO está comprometido.

